Fuerteventura

Fuerteventura es la segunda isla más grande de las Canarias y ofrece una amplia gama de atracciones turísticas. Con una superficie de más de 1.600 kilómetros cuadrados, la isla es un paraíso para los amantes de la naturaleza y de los deportes acuáticos. Sus playas interminables, las montañas majestuosas y las ciudades pintorescas cautivan la imaginación de cualquiera que la visite.

La costa salvaje de Fuerteventura es una de las principales atracciones de la isla. Largas extensiones de arena dorada se prolongan a lo largo de la costa, creando un escenario impresionante para quienes aman tomar el sol o dar largos paseos por la playa. Las aguas cristalinas también invitan a practicar deportes acuáticos como el surf, el windsurf y el kayak.

Pero Fuerteventura no es solo mar y playas. El interior de la isla es igual de fascinante, con montañas volcánicas, cañones espectaculares y pueblos rurales que aún conservan su encanto tradicional. La cultura canaria es evidente en todas partes, con festivales tradicionales, música y danzas que se celebran regularmente en las plazas de las ciudades.

Además, Fuerteventura es un destino ideal para los amantes de los animales. La isla alberga varias reservas naturales y parques protegidos que ofrecen la oportunidad de observar de cerca la rica fauna de Canarias. Entre los animales que se pueden avistar hay aves raras y tortugas marinas que anidan en las playas de Fuerteventura.

En resumen, la grandeza de Fuerteventura no se mide solo en kilómetros cuadrados, sino también en la experiencia única que ofrece a quienes la visitan. Ya seas un apasionado de los deportes acuáticos, un amante de la naturaleza o un curioso explorador, Fuerteventura te acogerá con los brazos abiertos con sus maravillas naturales, su cultura fascinante y su espíritu acogedor.

El nombre autóctono de la isla, antes de su conquista en el siglo XV, era Erbania, dividida en dos regiones (Jandía y Maxorata), de donde deriva el nombre “majorero” (originalmente majo o maxo). Antes de la llegada de los europeos, la isla estaba dividida en dos reinos indígenas, algunos seguidores de Guize y otros de Ayoze. Los territorios de estas tribus eran Maxorata (norte) y Jandía (sur). La conquista de las islas comenzó en 1402, dirigida por los normandos con Jean de Bethencourt.

El legado de Bethencourt pasó a algunos nobles, transformando el régimen en un latifundio hereditario. La organización feudal se mantuvo hasta el siglo XIX con la creación de 6 municipios: La Oliva – Puerto del Rosario – Betancuria – Antigua – Pájara – Tuineje.

Actualmente la isla forma parte de la Comunidad Autónoma de las Islas Canarias y pertenece a la provincia de Las Palmas.